La probabilidad de vivir un evento natural extremo es un 60% mayor que hace 40 años | Corresponsables.com España
ISO 26000:
 Medio Ambiente

La probabilidad de vivir un evento natural extremo es un 60% mayor que hace 40 años

14-11-2017

La relación entre el cambio climático y la salud es clara. Las enfermedades que causan mayor número de muertes en el mundo (neumonía, infarto cerebral y los problemas cardiovasculares) están directamente relacionadas con efectos ambientales resultantes del cambio climático. Entre ellos: las altas temperaturas agravadas por el incremento de la contaminación y la mala calidad del aire, las olas de calor, la falta de acceso a agua o los eventos climáticos extremos como inundaciones o sequías. Además, el 92% de la población mundial respira aire contaminado cada día por encima de los niveles recomendados por la OMS.

Con el objetivo de profundizar en esta problemática, concienciar y determinar cuáles podrían ser las posibles acciones para frenar el cambio climático, el Instituto DKV de la Vida Saludable ha celebrado la séptima edición de su Observatorio de Salud y Medio Ambiente DKV ECODES en Madrid, donde se ha presentado el informe 'Cambio Climático y Salud'Josep Santacreu, consejero Delegado de DKV; Victor Viñuales, director de ECODES; y Ana Belén Sánchez, autora del Observatorio, han sido quienes han expuesto los resultados. 

El documento explica el impacto del cambio climático sobre la salud y su relación con la pobreza, la equidad de género y la infancia y aborda sus consecuencias sociales negativas, así como qué puede hacer la ciudadanía para formar parte de la solución. No obstante, tal y como se ha señalado en el acto, el cambio climático es un problema global para el que únicamente sirven soluciones globales que cuenten con todos los actores implicados (gobiernos, empresas y ciudadanos).
 

Nosotros estamos en riesgo

Josep Santacreu, ha comenzado su intervención afirmado que "este informe ha sido creado para toda la ciudadanía porque es un tema que nos preocupa a todos", puesto que "el cambio climático donde más efectos va a tener es sobre la salud de cada uno". Aunque ya se están notando las consecuencias en los países más desarrollados, es en los países pobres, concretamente en zonas desérticas, donde actualmente tiene más incidencia. En ese sentido ha hablado de "migrantes climáticos".

Por su parte, Victor Viñuales, ha señalado que es necesaria "una revolución masiva para frenar este problema mundial al que nos enfrentamos". Asimismo, ha añadido que las empresas son fundamentales: "tienen que ser parte sí o sí de la solución; los Gobiernos por sí solos no nos van a sacar de esta". Viñuales considera que "no es posible tener salud si estamos en un mundo enfermo", por lo que ha hecho una llamada a la acción urgentemente.

Ana Belén Sánchez ha hecho hincapié en datos extraídos del informe, muchos de los cuales son alarmantes. Entre ellos que "en 2017, de los cinco riesgos globales con mayor impacto, tres se corresponden con riesgos naturales", que "la probabilidad de vivir un evento natural extremo hoy en día es un 60% más que hace 40 años", o que "cada año unos 100 millones de personas entran en situación de pobreza debido al gasto que tienen que emplear en su salud". En adición a esa última información, el Banco Mundial ya ha alertado que si no se toman medidas ambiciosas para reducir el cambio climático, 1.025 millones de personas vivirán por debajo del umbral de pobreza en 2030.
 

Pobreza y efectos del cambio climático

Hoy en día, más de 700 millones de personas viven en pobreza extrema –con menos de 1,90 dólares al día– y no pueden cubrir sus necesidades básicas relacionadas con la salud, la educación, la alimentación, el acceso al agua, la vivienda y el suministro de energía. Entre ellos, el 75% depende de la agricultura y de la economía rural para sobrevivir, sectores altamente sensibles a los impactos del cambio climático. Así, la injusticia del cambio climático queda de manifiesto: los que más sufren los impactos del calentamiento global son aquellos que menos han contribuido al problema. 
 

Las mujeres, más vulnerables que los hombres

En muchas regiones las mujeres y los hombres no parten de una situación de igualdad y son ellas las que más sufren la marginación económica, social y política. En esa línea, se estima que alrededor del 60% de la población con desnutrición y hambruna crónica en el mundo son mujeres y niñas. Si las mujeres que se dedican a la agricultura tuvieran el mismo acceso que los hombres a recursos productivos, el número de personas con hambre podría reducirse entre 100 y 150 millones. Así, de existir equidad de género en el desarrollo, sería más factible combatir el problema de la desnutrición y los daños en la salud que conlleva.

Los menores frente al cambio climático

El cambio climático afecta especialmente a la infancia. Amenaza la supervivencia, el desarrollo, el acceso a la alimentación, a la educación y a la sanidad de niños y niñas a nivel global. Los impactos en su salud son significativos: enfermedades por deshidratación e infección, muerte, hambruna y otros efectos sociales colaterales como el trabajo infantil, la separación familiar, las víctimas de conflictos y del tráfico y la trata de personas, o la reducción de las horas de escolarización.

En el mundo hay 150 millones de menores que viven en condiciones de sequía extrema y 500 millones en zonas de riesgo de inundaciones extremas. Por otra parte, 4 de cada 5 enfermedades, lesiones y muertes atribuibles al cambio climático son sufridas por menores. Las razones detrás de esta vulnerabilidad tienen que ver con su menor desarrollo biológico, mayor consumo energético y metabólico, y su ausencia en la toma de decisiones.