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La acción climática de España: en caída libre

Marruecos experimienta un significativo avance en materia de acción climática

16-11-2017

España ha perdido cinco posiciones en el Índice de Acción Climática (CCPI, en sus siglas en inglés), un informe que evalúa las políticas contra el cambio climático de los países que suponen el 90% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Nuestro país ha pasado del puesto 38 al 56, perdiendo 5 puntos respecto al año pasado y 16 respecto a 2014.  

En palabras de David Howell, responsable de Cambio Climático y Energía de SEO/BirdLife y uno de los expertos que ha colaborado en el CCPI, “es de lamentar que el país más vulnerable al cambio climático de la UE ocupe una posición tan baja en el ranking no solo en el contexto internacional, sino en el europeo. Es una muestra más de la tímida posición del Gobierno español, y del resto de fuerzas políticas, en las negociaciones en Bruselas sobre esta cuestión crítica para España”.

Para Howell, la pésima posición de España respecto a la acción climática también pone sobre la mesa “la falta de ambición del actual Ejecutivo, que se manifiesta en contra del autoconsumo solar mientras apoya el carbón, que deja para otro momento la cuestión de la ecofiscalidad o que sigue sin resolver la dependencia de los combustibles fósiles del sistema de transporte”.

El CCPI, coordinado por Germanwatch, New ClimateInstitute y ClimateAction Network, ha sido presentado en la COP23 de Bonn y deja vacantes los tres primeros puestos de la clasificación dado que ninguno de los Estados analizados –un listado que también incluye a la UE en su conjunto–, muestra un comportamiento adecuado para garantizar que el incremento de las temperaturas no sobrepasará el umbral entre el 1,5 y 2 grados centígrados. 

Países líderes en la acción climática

Francia cede el testigo a Suecia como cabeza de ranking, seguido de Lituania y de Marruecos, que no solo lidera la acción climática en África sino que experimenta un significativo avance: en solo dos años ha pasado del puesto décimo al sexto por su bajo nivel de emisiones y sus ambiciosos objetivos de reducción para 2030. Su apuesta por las renovables augura una buena posición para el año que viene.

Brasil pasa del 40 al 19, a pesar de la “falta de consistencia” de las políticas emprendidas por el actual Gobierno, beneficiado por la alta presencia de renovables en su mix energético, entre otras cuestiones. Y China, el mayor emisor a escala global, sube del 48 al 40 a pesar de que su actuación sigue en el nivel “muy bajo”. Su empuje en la diplomacia climática y sus planes de futuro, por ejemplo en renovables, mejoran su perspectiva.

Arabia Saudí ocupa el último lugar, precedido de Irán, Corea del Sur, Australia y Estados Unidos, que baja del puesto 43 al 56 espoleado por los movimientos de la Administración que preside Donald Trump y su ruptura con el Acuerdo de París. Por su parte, Rusia repite el puesto 53 y sigue recibiendo las críticas de los expertos por su falta de ambición yde acciones concretas.

Puntos débiles de la acción climática en España

De todas las cuestiones analizadas, es en la de políticas climáticas donde España saca peores notas. En este apartado, que analiza las medidas concretas adoptadas por el país para reducir las emisiones a escala nacional e internacional, España ocupa el puesto 41, especialmente por su escaso nivel de compromiso en el ámbito interno. Esta calificación resulta sorprendente si la comparamos con la nota de países como Marruecos, que lidera la lista de países en relación con las políticas climáticas en el cuarto puesto. La vecina Francia ocupa el sexto y Portugal el séptimo.

El CCPI también suspende a España en relación a sus avances para cumplir el escenario de emisiones previsto por el país para 2030 –sobre todo por las dudas sobre las emisiones asociadas a las centrales térmicas, los sectores de transporte, industria y agrario, y los incendios forestales– pero atisba buenas expectativas para cumplir los objetivos de uso de energía renovables previstos para 2030.

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