Knorr apuesta por una Dieta Sostenible para mitigar los efectos de la crisis de la sequía | Corresponsables.com España
ISO 26000:
 Medio Ambiente
Grupos de interés:
 Grandes empresas
Sectores:
 Distribución y Gran Consumo

Knorr apuesta por una Dieta Sostenible para mitigar los efectos de la crisis de la sequía

24-11-2017

El sector agrícola acapara más del 70% del consumo de agua en el mundo y es muy sensible a situaciones de alerta como la que vive hoy en día España. La escasez de reservas de aguas superficiales y los embalses por debajo del 37% de su capacidad, según datos oficiales, alertan y ponen en valor la necesidad de un cultivo sostenible que preserve los recursos hídricos y permita a agricultores y a consumidores un adecuado abastecimiento de las materias primas. 

Así se ha puesto de manifiesto en la segunda edición del Día Nacional de la Agricultura Sostenible, una iniciativa de concienciación sobre el cuidado del medio ambiente y la alimentación del campo en un encuentro promovido por Knorr, la marca de Unilever que mejor vibiliza la sostenibilidad, con el Programa de Agricultura Sostenible.
 

Programa de Agricultura Sostenible

Ana Palencia, directora de Comunicación y RSC de Unilever España ha puesto de manifiesto la preocupación de la compañía por un entorno que está siendo gravemente castigado por la sequía, una crisis que “ya es más que perceptible en muchos lugares de nuestro país, incluso en el norte, donde ni nos imaginábamos que pudiera ocurrir”. 

Con el fin de dar ejemplo de buenas prácticas, Palencia ha hablado sobre el Programa de Agricultura Sostenible de la compañía, el cual persigue tres objetivos principales: aumentar la salud y bienestar de la sociedad, reducir el impacto de su actividad sobre el medio ambiente, y mejorar la calidad de sus productos y vida de las personas. En cuanto al último objetivo, ha destacado que actualmente el “92% de las materias primas utilizadas para elaborar las cremas y caldos Knorr son sostenibles, con el objetivo de alcanzar el 100%”.

“Desde 2010 hemos visto resultados muy positivos en el campo, con un ahorro de un tercio del agua, menor uso de pesticidas y mejora de la biodiversidad en las zonas de cultivo; y en la mesa, con alimentos que son más responsables con el entorno. Hay un beneficio claro para el agricultor y para el consumidor. Por ello queremos promover más iniciativas sostenibles a la vez que mostramos que cuidar del medio ambiente está en nuestras manos”, afirmaba. Con este Programa, que siguen 30 campos de cultivo de todo el mundo (28.000.000 hectáreas de tierra, o 3 veces Irlanda) e implica a más de 20.000 agricultores , se ha reducido el consumo de agua en un 30%, equivalente a llenar 4.500 piscinas olímpicas, y el uso de pesticidas en 8 toneladas.

 

La agricultura sostenible, una solución 

Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), la superficie planetaria dedicada a la agricultura de regadío se ha multiplicado por seis en los últimos cien años, lo que ha hecho posible que la productividad agrícola se haya triplicado. Sin embargo, este dato resulta poco alentador, puesto que tal y como ha señalado el naturalista y periodista medioambiental José Luis Gallego “cada vez hay más población a la que abastecer alimentariamente y menos recursos para hacerlo posible”. Además, “todos los productos que consumimos llevan agua y, teniendo en cuenta la situación a la que nos enfrentamos -haciendo referencia a la crisis de la sequía- resulta imprescindible optimizar los recursos hídricos disponibles”, añadía.

Gallego también ha hecho una llamada a la acción: “nos enfrentamos a una crisis climática, no meteorológica. Esto no se va a solucionar con un poco de lluvia. Ser responsables con el uso del agua, cuidar del medio ambiente, o apostar por productos sostenibles es un compromiso que todos –sociedad, empresas, Gobierno- debemos acoger. En esa línea, señalaba que “el uso eficiente del riego es un factor determinante y puede servirnos como buen ejemplo para marcar el camino hacia el que debe avanzar la agricultura sostenible”. El ahorro de agua no sólo beneficia a los agricultores, también a la sociedad, ya que “todos nos alimentamos de la Tierra”, concluía.

 

Mejorar la salud gracias a los productos sostenibles

En esta segunda edición del Día Nacional de la Agricultura Sostenible también se ha hablado de ‘Dietas sostenibles con el entorno y con la salud’, ya que el Programa de Agricultura Sostenible lleva por bandera también fomentar el consumo de alimentos sostenibles para mejorar la salud y bienestar de los consumidores. 

El año pasado se presentaba el Catálogo de Buenas Prácticas en Agricultura Sostenible, un documento realizado con la colaboración de SEO/BirdLife, el divulgador medioambiental José Luis Gallego, y el naturalista y agricultor Joaquín Araujo. Este año se ha ampliado con el capítulo  ‘Sembrando una alimentación sostenible’ mediante la participación de la Dra. Juana Mª Morillas, profesora de Nutrición de la Universidad Católica de Murcia.

Morillas ha explicado cómo la nutrición humana, además de centrarse en los nutrientes más adecuados para una alimentación saludable, abarca cada vez más el conocimiento de factores ambientales: “a una alimentación saludable hoy le pedimos que además sea sostenible. La dieta que deseamos para mejorar la vida de nuestra población ha de estar constituida por alimentos que protejan y respeten los diferentes ecosistemas, que sean culturalmente aceptados para cada uno de los colectivos poblacionales, económicamente accesibles y con un uso óptimo de recursos humanos y  naturales. Con esos alimentos deberemos elaborar las dietas que sean nutricionalmente saludables”.  
 

Decálogo de la Dieta Sostenible

A continuación, junto a Diana Roig, responsable de Nutrición y Salud de Unilever España, ha presentado el Decálogo de la Dieta Sostenible, creado con la intención de facilitarle al consumidor pautas de alimentación  que incluyan la sostenibilidad como un valor transversal: tratado del cultivo, composición nutricional, compra de productos, elaboración en el hogar, reducción de agua y desechos, y aprovechamiento de residuos.

  1. Incluye una amplia variedad de alimentos. 
  2. Equilibrada entre la ingesta y las necesidades energéticas. 
  3. Basada en tubérculos y granos integrales, legumbres; frutas y verduras cultivadas en el campo.  
  4. Con un consumo moderado de carne. 
  5. Con un consumo moderado de productos lácteos o alternativas (por ejemplo, sustitutos de la leche enriquecida y otros alimentos ricos en calcio y micronutrientes). 
  6. Con semillas y frutos secos sin sal. 
  7. Con cantidades moderadas de pescado, que proceda de orígenes certificados. 
  8. Consumo ocasional de alimentos altos en grasas saturadas, azúcar o sal y de bajo contenido en micronutrientes. 
  9. Con aceites y grasas insaturados. 
  10. Que priorice el agua como bebida habitual. 

Comentarios