Lee un resumen rápido generado por IA
¿Cómo puede contribuir la inteligencia artificial (IA) a humanizar las organizaciones? Esta ha sido la pregunta central del debate organizado por la Fundació Factor Humà (FFH) bajo el título «Jóvenes e IA: diálogo intergeneracional y posibilidades de la IA en la empresa», celebrado en la sede de la Fundació Pasqual Maragall.
El acto ha reunido a quince personas expertas de distintos ámbitos -empresarial, académico, jurídico, social y sanitario- para abordar tres grandes oportunidades: humanizar las empresas con el apoyo de la IA, reducir la brecha intergeneracional y activar acciones desde las Áreas de Personas. El Dr. Josep Maria Argimon, director de Relaciones con el Sistema de Salud de la Fundació Pasqual Maragall, ha sido el encargado de dar la bienvenida a las personas asistentes.
El debate, moderado por el periodista Víctor Costa y liderado por el presidente y fundador de AdSalutem Instituto del Sueño y presidente de la FFH, el Dr. Antoni Esteve, ha contado con la participación de profesionales destacados como Salvador Alemany, presidente de Saba y del Liceu; Joan Clotet, humanista digital y Digital Talent Advisor; José Miguel de la Dehesa, director de la FFH; Manel del Castillo, director gerente del Hospital Sant Joan de Déu; Anselm Diví, profesor de ESADE y consultor de Recursos Humanos; Pilar Jiménez, consultora estratégica en Desarrollo Organizativo y Gestión de Personas; Maria Cinta Lacasa, asesora de equipos directivos y emprendedora; Agustí López, exdirector corporativo de RRHH de Moventia y profesor asociado en EUNCET; Antonio Miró-Sans, abogado laboralista; Diana Perales, responsable de Actividades y Proyectos de la FFH; Milagros Pérez Oliva, periodista y profesora de la Universitat Pompeu Fabra; y Mònica Vázquez, directora de Evolución Organizativa de Suara Cooperativa y vicepresidenta de la FFH.
IAlogo: Por una IA al servicio de las organizaciones y de las personas
Uno de los principales resultados del debate ha sido la presentación de IAlogo, un decálogo que recoge los principios para utilizar la IA como herramienta al servicio de culturas organizativas más humanas, éticas y sostenibles. Y que “representa una guía para organizaciones que quieran avanzar hacia una transformación digital que sitúe a las personas en el centro”, explica José Miguel de la Dehesa. Los diez principios del IAlogo son:
- Pasar del miedo al conocimiento.
Superar el miedo a la IA fomentando una actitud de prudencia, confianza y aprendizaje compartido.
- Implantar la IA con transparencia y control humano.
El uso de algoritmos debe estar sujeto a vigilancia, regulación y mecanismos éticos de supervisión.
- Diferenciar información de conocimiento.
La IA puede ofrecer datos y velocidad, pero el criterio, el sentido y la responsabilidad siguen siendo humanos.
- Fomentar el pensamiento crítico y profundo.
El aprendizaje debe poner en valor la reflexión, la sabiduría compartida y la inteligencia colectiva.
- Dar la vuelta al modelo de aprendizaje y promover la formación continua.
Es necesario fomentar un nuevo modelo de aprendizaje colaborativo y transversal, que incluya a todas las generaciones.
- Humanizar las organizaciones a través de la IA.
La IA debe liberar tiempo para situar a las personas y las relaciones en el centro de las organizaciones.
- Fomentar el liderazgo colaborativo y el diálogo abierto.
La Alta Dirección debe promover espacios de reflexión sobre los impactos de la IA y sus implicaciones éticas.
- Reducir la brecha generacional.
La IA puede ser clave para tender puentes entre generaciones y facilitar el traspaso de conocimiento.
- Desarrollar habilidades blandas (soft skills) e interpersonales.
La automatización debe ir acompañada de una apuesta clara por las competencias emocionales y humanas.
- Reforzar el propósito y los valores organizativos.
La IA debe contribuir a construir culturas corporativas con sentido, alineadas con las personas y la sociedad.
Hacia una acción compartida
Con este encuentro, la Fundació Factor Humà reafirma su compromiso con una transformación digital consciente, inclusiva y con propósito. Por ello, más allá del decálogo, se plantea estudiar nuevas iniciativas que den continuidad a este debate, como por ejemplo el desarrollo de programas formativos que fomenten el pensamiento crítico en el uso de la IA en las organizaciones; impulsar iniciativas de buenas prácticas y herramientas para la gestión ética de la IA; y promover acciones de convivencia intergeneracional entre perfiles analógicos y digitales, entre otras.
Tal como concluye el Dr. Antoni Esteve: “La Función de Personas y el liderazgo en general necesitan espacios para detenerse a pensar. La IA puede ser una gran aliada para potenciar el humanismo dentro de las organizaciones, si sabemos realmente ponerla al servicio de las personas.”
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