FAMPA-València y la ONG Educo continúan con la organización de campamentos de la campaña “Una infancia sin barro”, destinados a los centros educativos de los municipios afectados por la DANA. Allí se les ofrece un espacio seguro donde el alumnado puede trabajar la gestión emocional de lo vivido a través de talleres de arteterapia y apoyo psicológico, así como la posibilidad de alejarse durante unos días de las zonas más afectadas por la catástrofe y disfrutar de la naturaleza.
A partir de esta semana, alumnado de segundo ciclo del CEIP Ausiàs March de Picanya y de primer ciclo del CEIP L’Horta de Paiporta se desplazarán junto con el profesorado, durante tres y dos días, a las granjas escuelas. Estas son las segundas colonias que Educo y FAMPA-València organizan conjuntamente. Las primeras se llevaron a cabo durante los meses de noviembre y diciembre de 2024 con alumnado de tercer ciclo de primaria.
Recurso comunitario
“Han pasado ya más de cien días desde que DANA provocó un cambio de 180 grados en la vida de estos niños y niñas. Ellos y ellas siguen necesitando tener herramientas para poder superar la tragedia. Por eso es tan importante poder brindarles todo el apoyo psicológico que necesiten, que puedan hablar de sus emociones y que tengan tiempo y espacio para compartirlas”, afirma Pilar Orenes, directora general de Educo. La ONG de infancia y educación es experta en dar apoyo educativo y emocional a los niños y niñas que han sido víctimas de catástrofes climáticas o conflictos armados en países como Gaza, Ucrania, Filipinas, Bangladesh, Malí o Burkina Faso, entre otros. Además de organizar las colonias, también trabajará en las escuelas para dar apoyo emocional a más de 1.000 alumnos y alumnas y al profesorado y organizará actividades de refuerzo escolar y extraescolares.
Por su parte, Rubén Pacheco, Presidente de FAMPA-València expone que “muchas familias han vivido momentos muy duros, y el alumnado ha sufrido las consecuencias, tanto a nivel emocional como en su día a día en los centros escolares. Este proyecto no solo beneficia al alumnado, sino también a las familias afectadas, ofreciendo un recurso comunitario que permite a las familias delegar responsabilidades mientras sus hijos reciben la atención emocional que necesitan en estos momentos críticos”. Esta colaboración es posible gracias a Educo y a las donaciones económicas que personas y entidades han realizado a la campaña “Una infancia sin barro”, de FAMPA-València y la Confederación Gonzalo Anaya.
El objetivo de estos campamentos es la creación de espacios seguros para alejarse del entorno traumático, y recibir atención profesional especializada, combinando actividades lúdicas con apoyo psicológico y arteterapia. Tanto FAMPA-València como Educo seguirán trabajando por iniciativas que refuercen el bienestar de la infancia y la comunidad educativa ante situaciones de emergencia.