Enrique Ramírez, Director General de Pladur® Gypsum, detalla para Corresponsables los pilares fundamentales de su estrategia de sostenibilidad, la importancia de la innovación en sus procesos y los principales desafíos que enfrenta la empresa en su compromiso con la responsabilidad social y medioambiental.
Pladur® Gypsum es una empresa con casi 50 años de trayectoria en el sector de la construcción, comprometida con la innovación y la sostenibilidad en el desarrollo de soluciones constructivas. La compañía ha integrado la estrategia ESG en el centro de su modelo de negocio, apostando por la eficiencia energética, la economía circular y la reducción del impacto ambiental.
¿Cómo describirían la estrategia ESG de Pladur® Gypsum y cuáles son los pilares fundamentales sobre los que se basa?
La estrategia ESG de Pladur® Gypsum se fundamenta en nuestro propósito y misión, que desde hace casi 50 años han estado orientados a contribuir al bienestar de las personas. Para nosotros, el bienestar de las personas es clave, y nuestra misión es aportar valor diseñando y promoviendo soluciones constructivas sostenibles. Esto significa que la sostenibilidad es un elemento intrínseco en nuestro producto, cuyo objetivo es crear espacios interiores confortables y seguros, diferenciándonos en la calidad de nuestro suministro y en la forma en que nos relacionamos con nuestros clientes.
Además, uno de nuestros valores centrales es el cuidado de las personas, lo que implica una conexión y empatía genuinas con todos los que forman parte de nuestra organización. En cuanto a nuestras políticas, hemos definido cuatro pilares fundamentales. El primero consiste en integrar la calidad, el medioambiente, la innovación y el sistema de gestión en nuestro negocio.
El segundo pilar se centra en mantener un alto nivel de calidad en nuestros productos, asegurando la integridad y seguridad de las personas, al mismo tiempo que protegemos el medioambiente.
El tercer pilar se orienta hacia el desarrollo sostenible, entendiendo que la sostenibilidad es la base para el éxito de nuestros socios y de la sociedad en general.
Por último, el cuarto pilar es nuestro compromiso con la mejora continua, lo que se traduce en el desarrollo de productos que contribuyen a la eficiencia energética, a la reducción de emisiones de CO₂ y a minimizar el impacto ambiental, sin olvidar la protección de la salud en cada puesto de trabajo y el cumplimiento de los requisitos legales en materia laboral y medioambiental.
Estos cuatro pilares enmarcan nuestra estrategia ESG, que se integra de forma natural en todas nuestras políticas de negocio, y que refuerza nuestro compromiso con la sostenibilidad, la calidad y el bienestar de las personas.
¿Qué papel juegan la innovación y la tecnología en el fortalecimiento y evolución de sus políticas ESG?
La innovación es parte integral de nuestra estrategia empresarial y actúa como motor para ofrecer soluciones constructivas que respondan a las necesidades de las personas. La tecnología, en este contexto, se erige como un habilitador fundamental de la innovación. Durante casi 50 años hemos transformado la forma de construir, innovando en procesos, productos, servicios e incluso en nuestro modelo de negocio. Realizamos ejercicios de materialidad que nos permiten priorizar temas críticos como la salud, la seguridad y el bienestar, la circularidad, la biodiversidad, la equidad, la inclusión y el compromiso con el cliente, con el objetivo de impactar en la mayor cantidad posible de Objetivos de Desarrollo Sostenible. Esto se traduce en iniciativas que refuerzan la formación y el desarrollo de las personas, mejoran la seguridad y el bienestar laboral y fortalecen nuestras relaciones con la comunidad.
Además, la innovación nos ha permitido optimizar la gestión ambiental, desde la eficiencia energética mediante tecnologías digitales, inteligencia artificial e IoT, hasta la reducción de emisiones y el impulso de energías renovables. Hemos sido pioneros en economía circular, alcanzando hitos como la eliminación de residuos enviados a vertederos, y en la gestión hídrica, reconociendo la importancia de reducir el consumo en un sector que demanda grandes volúmenes de agua. En definitiva, la innovación y la tecnología son la columna vertebral que refuerza y evoluciona nuestras políticas ESG, permitiéndonos integrar la sustentabilidad en cada aspecto de nuestro negocio.
¿Cómo gestionan y miden el impacto social y ambiental de sus operaciones, y cuáles son los indicadores clave que utilizan?
En nuestro enfoque, gestionamos y medimos el impacto de nuestras operaciones integrando dimensiones económicas, sociales y ambientales, ya que creemos que la sostenibilidad se fundamenta en la conjunción de estos tres pilares.
En el ámbito económico, utilizamos indicadores como las ventas, el beneficio obtenido, la inversión en investigación y desarrollo, las exportaciones, el gasto en personal y los impuestos a las sociedades, ya que estos datos reflejan la salud financiera y la capacidad de inversión de la empresa. En la dimensión social, nos centramos en medir el impacto a través de indicadores relacionados con el equipo humano, tales como la contratación local, la proporción de empleados en plantilla, la representación de mujeres en cargos directivos, la equidad salarial y la estabilidad laboral mediante contratos indefinidos, además de evaluar nuestra relación con proveedores locales y el cumplimiento de los convenios colectivos. Por último, en el aspecto ambiental, destacamos indicadores como la inversión en gestión ambiental, el gasto destinado a la protección y mejora del medio ambiente, el uso del 100% de energía renovable –con más del 20% proveniente de autoconsumo mediante energía fotovoltaica–, así como los esfuerzos para reducir las emisiones de CO₂, optimizar el consumo de agua y disminuir la generación de residuos peligrosos.
Todos estos datos se consolidan en cuadros de gestión que nos permiten monitorizar de forma continua nuestro desempeño y asegurar que avanzamos en línea con nuestros objetivos de sostenibilidad.
Frente a la tendencia de reducir el uso de embalajes plásticos, ¿qué medidas están adoptando para equilibrar la protección de los productos con la sostenibilidad ambiental?
Uno de los hitos que nos enorgullece es haber sido la primera empresa del sector de la construcción en obtener la certificación NS de AENOR para nuestros yesos y productos de placa de yeso, lo que respalda nuestro compromiso desde un enfoque ambiental, social y urbano.
En cuanto a la reducción de embalajes plásticos, estamos implementando diversas medidas para disminuir la masa de plástico utilizada, incorporando material reciclado y sustituyendo el plástico virgen por materiales PCR en nuestros cubos y otros componentes. Además, hemos reducido significativamente el uso de sacos y hemos puesto en marcha un proyecto que impulsa el suministro a granel a través de silos de yeso, apoyándonos en tecnología 4.0 para optimizar estos procesos.
Hemos sido pioneros en lograr cero residuos al vertedero, gracias a nuestras plantas de reciclaje internas, y actualmente estamos trabajando en la recuperación y reciclaje de materiales externos. Todo esto forma parte de nuestro objetivo final: alcanzar un consumo cero de plástico en nuestros embalajes.
Ante el panorama de regulaciones cada vez más exigentes en materia de transparencia y sostenibilidad, ¿cómo se está preparando Pladur® Gypsum para adaptarse a futuros cambios normativos y reforzar su estrategia ESG?
En Pladur® Gypsum estamos trabajando de forma continua para anticipar y adaptarnos a los nuevos marcos regulatorios. Al operar en la Comunidad Económica Europea, donde los estándares normativos son especialmente rigurosos, colaboramos estrechamente con entidades certificadoras y con la Administración, de modo que podamos implementar, en tiempo real, las regulaciones ambientales y de otro tipo que se vayan publicando.
Como industria intensiva, hemos focalizado esfuerzos en la descarbonización de nuestras plantas, desarrollando proyectos de hidrógeno verde, biomasa y concentración de energía térmica solar. Además, estamos trabajando en la reducción del consumo de recursos hídricos, optando por utilizar aguas no potables en nuestros procesos productivos. Paralelamente, colaboramos a nivel europeo con organismos como Eurogypsum para asegurar la correcta transposición de las normativas de Bruselas en el contexto español.
Pladur® ha sido reconocida internacionalmente en los FIP Festivals Awards 2024. ¿Qué significado tiene este premio para la compañía y su estrategia ESG?
Este premio representa, para nosotros, un reconocimiento muy valioso que se traduce en un feedback positivo. En un entorno donde a menudo se enfatizan los aspectos negativos, recibir este galardón nos llena de motivación y agradecimiento, reafirmando que nuestras acciones tienen un impacto real en la sociedad.
Además, este premio está profundamente ligado a nuestra labor en el ámbito de la formación, una de las áreas clave de nuestro compromiso ESG. Llevamos 35 años contribuyendo a la formación de futuros arquitectos en España, un colectivo que consideramos clave. El año pasado celebramos la XXXIV Edición de los Premios Pladur, que incluyó la renovación sostenible del Refugio climático de Elorrieta, que está en Sierra Nevada, a 3.200 metros de altura. Y hemos contribuido con la formación de casi mil alumnos en escuelas de arquitectura de España y Portugal, a un mundo respetuoso con el medioambiente. Consideramos que formar a los jóvenes que se incorporan al a vida profesional es una acción de responsabilidad social.
¿Cuáles son los principales desafíos y oportunidades que han identificado en la implementación de sus políticas ESG, y cómo planean abordarlos en el futuro?
Para nosotros, los dos retos más importantes están vinculados al cambio climático y a la escasez de agua. Somos consumidores de recursos naturales, tanto en términos de energía como de agua, lo que supone un desafío significativo para nuestra actividad.
En el ámbito del agua, estamos trabajando en nuestra planta de Zaragoza donde ya hemos conseguido eliminar el consumo de agua no potable. Además, colaboramos con el Canal de Isabel II, en Madrid, para traer agua reciclada de las depuradoras de la zona sur de Madrid, porque estamos en Valdemoro, con el objetivo de lograr una gestión de recursos hídricos que llegue a cero consumo de agua potable.
En el ámbito energético, hemos implantado parques fotovoltaicos en nuestras cubiertas y huertos solares que, desde hace dos o tres años, ya generan el 20% de nuestro consumo eléctrico, lo que supone un importante paso hacia la reducción del uso de energías no renovables. Asimismo, trabajamos con innovaciones en el consumo energético y en la integración de energías alternativas, explorando proyectos de energía de concentración solar térmica, biomasa e incluso hidrógeno verde. Nuestro objetivo global es lograr una reducción de las emisiones en un 35% para el año 2030. Estos desafíos –ligados al cambio climático y a la gestión sostenible del agua– son el centro de nuestras políticas ESG, y seguimos apostando por la innovación y el desarrollo de tecnologías que nos permitan transformar y optimizar nuestros procesos de manera sostenible.
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